¡Hola Foreverlanders! No, no he desaparecido, aunque hace 5 meses que no me paso por aquí. La verdad es que para todos ha sido un año muy duro y entre el coronavirus, la universidad y problemas personales, no he estado con la mente tranquila para escribir entradas en el blog. Eso no implica que haya dejado de hacer cosas, pero como decidí que solo iba a escribir en el blog cuando me apeteciese, eso mismo he hecho.
Aún estoy intentando acostumbrarme a la nueva interfaz de Blogger (que es algo que también me ha desanimado a la hora de publicar una entrada) y planeo en un futuro cercano (espero) volver a cambiar el diseño del blog y diseñar una nueva cabecera. A ver cómo va la cosa porque tengo tantos proyectos abiertos al mismo tiempo que no tengo horas suficientes en el día. 

Respecto a la entrada de hoy, os traigo una recomendación de una serie que me terminé hace apenas dos días y que me llevaban diciendo desde hace muchísimo tiempo que debería verla. Empecemos con la reseña.


Avatar The Last Airbender (Netflix)


Sinopsis: 
"Durante mucho tiempo vivieron en paz las cuatro naciones: la Tribu del Agua, el Reino de la Tierra, los Nómadas del Aire y la Nación del Fuego; pero todo cambió cuando la Nación del Fuego atacó y comenzó una guerra que solo el Avatar, maestro de los cuatro elementos, podría terminar. Pero cuando más se le necesitaba, el Avatar desapareció dejando el mundo sumido en una guerra.

El Avatar lleva desaparecido 100 años en los que la Nación del Fuego ha extendido su dominio por las cuatro naciones destruyendo todo a su paso. Katara y Sokka son dos jóvenes de la Tribu del Agua del Sur que descubren encerrado en un iceberg al Avatar, un niño llamado Aang y que es el último airbender. Para derrotar a la Nación del Fuego Aang debe aprender a dominar los cuatro elementos, así que los tres se embarcan en una aventura para cumplir su destino y devolver la paz a las naciones. "

La serie se basa en la premisa de que cada nación cuenta con una afinidad especial con su elemento y entre sus nativos se encuentran los "benders", que son aquellos que logran dominar su elemento mediante las artes marciales y la concentración.


 

La cultura asiática está muy presente durante toda la serie y las naciones referencian a sus costumbres y geografía. Aunque no sé mucho de ella me ha gustado bastante la forma en la que la presentan y he disfrutado también mucho con el estilo de animación. 

La verdad es que comencé la serie sin muchas expectativas porque, aunque a mis amigos les gustaba mucho, no estaba segura de que fuese a ser para mí. 

No me suelen gustar nunca los primeros capítulos de cualquier serie, es a partir del segundo cuando soy capaz de decidir si me merece la pena seguir adelante, pero con ATLA ni siquiera me enteré del cambio de capítulo porque con solo el principio ya me había encariñado con los personajes.

Al ser una serie infantil se podría pensar que no es demasiado profunda, pero lo cierto es que se tratan muchos temas con una naturalidad y un cuidado que he encontrado en pocas series. Se habla de la familia, del honor, del autoritarismo, de la amistad, la pérdida, la autoestima, la espiritualidad... Es muy completa y una simple lectura de sus capítulos aporta mucho internamente. Se puede reflexionar mucho gracias a la importancia que se le da al mundo interior en esta serie y creo que es muy importante poner en valor que una serie infantil no tiene por qué ser sencilla. Los niños no son tontos y es imprescindible no tratarlos como tal.

Aparte de los temas que se reflejan en la trama y en el conflicto interno de los personajes, lo que más me ha gustado ha sido precisamente el desarrollo de estos últimos. 

Aang, Katara y Sokka apenas tienen 12 años, pero sufren una gran transformación a lo largo de la serie. Nunca dejan de ser niños, aunque maduran mucho y consiguen limar las asperezas de sus caracteres. 


Además, la introducción de cada personaje nuevo es importante y nada se hace sin cuidado. Me ha gustado mucho como Toph, una niña ciega de la misma edad que el resto, rompe con todos los estereotipos y tiene una fuerza increíble. 

No son personajes planos ni mucho menos, además de que la redención de cierto personaje está tan bien llevada que ya les gustaría a otras series y películas (no voy a decir nada, pero Ben Solo se merecía algo así). 
Todos me han gustado muchísimo y se hacen querer desde el primer momento. Sokka me hace muy feliz y las escenas del tío Iroh las aguardo con mucha ilusión, pero la aparición de Toph también me conquistó el corazón. 


Es una serie que, sorprendentemente, a pesar de tener ya 15 años (se dice poco) incluye una buena representación de un personaje con discapacidad visual, muy buena presencia femenina y con personajes protagonistas femeninos que no tienen nada que envidiar a las superheroínas de ahora. 

Se ha convertido en mi serie favorita junto a She-ra y las princesas del poder. Se la recomiendo a todo el mundo sin importar su edad porque es una serie para pequeños y mayores que se puede disfrutar en todas las etapas de la vida. 



Os animo a que le deis una oportunidad, tiene tres temporadas de 20 capítulos cada una, pero los capítulos duran 20 minutos así que se pasa volando. Está disponible en Netflix. 


5/5




¡Hola Foreverlanders! No es muy habitual verme tan seguido por aquí, soy consciente de que estoy procrastinando la reseña de "Historia de dos ciudades" que tengo pendiente; pero no he podido evitar venir por aquí para hablaros sobre la última serie que he visto y que es mi actual obsesión. Como ya he demostrado en múltiples ocasiones, tengo una pequeña obsesión con todo lo relacionado con la mitología nórdica porque es algo que me fascina; así que en cuanto descubrí que Netflix iba a hacer una serie sobre ello ambientado en la época actual, me quedé con el nombre de la serie y la fecha de estreno. Y efectivamente, Ragnarok es la serie a la que me refiero:


 Sinopsis:
"Magne y su familia acaban de mudarse a Edda, un pintoresco pueblo noruego que esconde secretos que a simple vista son incapaces de ver. Pues en Edda tuvo lugar hace cientos de años el titánico enfrentamiento entre dioses y gigantes de la mitología nórdica y todavía permanecen algunos entre ellos. 
Magne se verá envuelto en un gran enfrentamiento y descubrirá no solo la verdad sobre el pueblo sino también la de sí mismo."

La serie comienza con la llegada de Magne, su hermano pequeño Laurits (quedaos con el nombre) y su madre Turid a la ciudad. El padre de ambos murió cuando ellos eran pequeños y se marcharon de la ciudad, pero han decidido volver y Magne y Laurits deben adaptarse a vivir en Edda.

Magne tiene dislexia y sufre problemas de ira, por ello su madre se preocupa por su adaptación en el nuevo instituto. Laurits es menor que él pero fue adelantado unos cursos debido a su inteligencia y ahora ambos van a la misma clase. 
Magne se convierte en el chico nuevo pero enseguida consigue conectar con Isoldeuna joven muy preocupada por el medio ambiente y muy consciente de los problemas que sufre la sociedad.

Un suceso trágico hace que algo despierte dentro de Magne y pronto se da cuenta de que hay algo en la ciudad, o más bien, alguien, que está causando toda clase de problemas en la naturaleza y derritiendo los glaciares.


La perspectiva que da esta serie es cuanto menos originalNo solo adapta temas actuales que nos preocupan a todos como el cambio climático, la desaparición de los polos y la muerte de muchas especies; sino que también consigue hilarlo con la mitología nórdica y mostrarnos algo nuevo.



Si no lees la sinopsis incluso puedes pensar que la serie no tiene nada que ver con la mitología hasta ver el final del primer episodio.



Esperaba que repitiese muchos temas, pero me sorprendió constantemente; incluso a mí, que me fascina la mitología nórdica y me considero bastante conocedora del tema, me mantuvo constantemente alerta (y salvo la trama de Magne que se nos desvela en el tráiler), estuve durante mucho tiempo tratando de dilucidar qué era lo que estaba pasando.

No os voy a mentir, hay escenas en las que no comprendía nada y sobre todo en los primeros dos episodios pensé que era una serie muy rara, pero siempre había algo que me impulsaba a seguir.

Los personajes me han gustado muchísimo. 



Magne no es el típico héroe y en ese sentido me recordó un poco a la saga de Percy Jackson (no por la dislexia sino por su actitud). 
Es un personaje muy dulce que no esconde sus sentimientos y es muy puro en todos los sentidos. 


Hay muchas escenas en las que podría elegir portarse mucho peor, pero respeta las decisiones de todos en todo momento y nunca pone sus intereses por delante de los demás.


Laurits es otro personaje muy interesante y mi favorito sin duda algu
Adoro su forma de comportarse y aunque a veces es un poco molesto y causante de problemas, lo es de una forma especial que forma parte del personaje y que solo hace que se le quiera más. 
na. Aunque no tiene muchos momentos en pantalla, cada vez que sale la escena se vuelve el triple de interesante y aporta además de un alivio cómico, otra perspectiva a las cosas.

Es orgulloso, divertido y brillante en muchos sentidos. La diversión está garantizada con él (además del caos).
La familia Yutul me ha parecido fascinante y tengo muchas ganas de saber más sobre ellos. Vidar es quizá el peor a la vez que el que me da más curiosidad. Para muchos Fjor es su favorito (por cosas que pasan en la trama) pero la verdad es que a mí a partir del cuarto capítulo solo me daba pereza. 

Isolde me encantó y quizá el personaje que menos me ha gustado es Gry. No logré empatizar con ella y todas sus escenas me parecían muy pesadas, tampoco creo que aporte mucho a la trama tal y como está pensado el personaje.


Aparte de estos hay otros tantos personajes, pero al ser un pueblo pequeño no nos meten demasiados personajes y acabamos sabiendo de todos lo necesario.


Algo que me ha llamado mucho la atención han sido tanto los escenarios de naturaleza como los de la ciudad, me parecen tan diferentes de los que hay, por ejemplo, en mi país España, que me han encantado y ahora tengo ganas de ver más series o películas ambientadas en Noruega.
La única pega que le puedo poner a la serie es que sea tan corta. Solo tiene 6 episodios de unos 45 minutos cada uno y se ve rapidísimo.


Espero y confío en que hagan una segunda temporada porque el último capítulo termina con un cliffhanger en el momento culmen. Muchísimas tramas quedan por resolver y quiero saber mucho más de todo lo que sucede en Edda.
Y también quiero muchas más escenas de Laurits porque es el mejor y un REY.

En conclusión, os la recomiendo de verdad. Netflix no parece que le vaya a dar mucha publicidad a la serie porque es de una producción más bien pequeña y aunque hay actores conocidos que salieron en Skam, muchos otros como el de Laurits (Jonas Strand Gravli) no lo son tanto; pero merece la pena y sería una pasada que la continuasen y nos permitiesen ver mucho más de este mundo mitológico/moderno que está tan en contacto con los problemas de la actualidad. 

Os dejo con el tráiler por si os llama la atención y os recuerdo que la tenéis disponible en Netflix con variedad de subtítulos e idiomas. 

¡Hola Foreverlanders! Ya ha pasado casi por completo el primer mes del año, ¿soy la única a la que se le está haciendo eterno? Las vacaciones han pasado volando para mí porque he tenido que hacer muchísimas cosas para clase y tenía los exámenes a la vuelta, por lo que no me ha costado volver a la rutina. Este cuatrimestre tengo una asignatura de diseño web y tengo ganas de aprender para poder aplicarlo al blog y mejorarlo todavía más.
Tenía una reseña pendiente antes de esta pero es que acabo de terminar este libro y no he podido evitar venir corriendo para contaros todo sobre él. No creáis que me olvido del otro libro, que se trata de Historia de Dos Ciudades, intentaré traer la reseña lo más pronto posible.
No me entretengo más y pasemos a la reseña.

Sinopsis:
"He will be destruction of the crown and the ruination of the throne.


Power is much easier to acquire than it is to hold onto. Jude learned this lesson when she released her control over the wicked king, Cardan, in exchange for immeasurable power.

Now as the exiled mortal Queen of Faerie, Jude is powerless and left reeling from Cardan’s betrayal. She bides her time determined to reclaim everything he took from her. Opportunity arrives in the form of her deceptive twin sister, Taryn, whose mortal life is in peril.


Jude must risk venturing back into the treacherous Faerie Court, and confront her lingering feelings for Cardan, if she wishes to save her sister. But Elfhame is not as she left it. War is brewing. As Jude slips deep within enemy lines she becomes ensnared in the conflict’s bloody politics.

And, when a dormant yet powerful curse is unleashed, panic spreads throughout the land, forcing her to choose between her ambition and her humanity…"

The Queen of Nothing es la tercera y última parte de la trilogía The Folk of the Air. 



Después de ser coronada como reina en Elfhame, Jude fue traicionada por Cardan y enviada al mundo mortal para cumplir con su exilio. Ahora languidece allí y busca la forma de vengarse y recuperar lo que es suyo. Cuando Taryn le pide ayuda para que se haga pasar por ella, Jude cree que quizá haya llegado la hora de volver al mundo de los faes y recuperar lo que es suyo.


El libro anterior terminó en un cliffhanger bastante importante y me dejó con muchas expectativas, por eso estaba deseando leer su continuación y lo he terminado muy rápido.

Mis compañeros de clase han tenido que sufrir mis reacciones cada vez que pasaba algo en el libro porque me he visto incapaz de soltarlo.

Me gusta mucho cómo escribe Holly Black, me parece la mezcla perfecta entre descripciones ambientales y un tono más ligero y rápido.  De nuevo consigue transportarnos a Elfhame, un lugar tan maravilloso como peligroso; ya conocemos las reglas de este mundo y sus intrigas políticas así que resulta aún más fascinante que antes porque ya no necesitamos introducción alguna y podemos ver cómo todo se desenlaza.


No es un secreto que soy especialmente fan de las historias de hadas y faes, es algo que me fascina y nunca tengo suficiente de libros de esta temática; pero si hay algo que me gusta más que eso, son los personajes que son como Cardan: impredecibles, creadores de problemas pero con buen fondo.
Me es muy fácil empatizar con esta clase de personajes y siempre me parecen los más interesantes porque ponen en movimiento la trama.

Cardan ha cambiado muchísimo del primer libro a este, y tengo que decir que estoy encantada con su evolución. Es un personaje muy complejo y con facetas muy distintas que ha sido moldeado por las circunstancias de su familia y sobre todo por lo que las estrellas dictaron que sería su sino. Llegamos a conocerlo mejor que nunca y en mi caso he adorado todas y cada una de las escenas en las que aparecía (ya os digo, es fácil contentarme con personajes de este tipo, se ganan mi corazón fácil).

Pero no solo he disfrutado con la evolución de Cardan sino también con la de Jude.

Ha pasado de ser una niña asustada a una mujer orgullosa y segura de sí misma que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo.
Y no solo eso, también se ha convertido en alguien que valora a su familia y a los que al quieren. Para Jude ha sido un camino muy largo el aceptar sus sentimientos y elegir amar sobre odiar, y estoy muy contenta con este desarrollo del personaje porque nos muestra que ser fuerte es más que empuñar una espada y derrotar a sus enemigos.

Incluso personajes como Taryn y Vivi me han sorprendido. No esperaba mucho de ellos, (sobre todo de Taryn, que me caía bastante mal después de lo sucedido en The Wicked King) y han conseguido que me forme una mejor opinión e incluso al terminar el libro he sentido que iba a echarlos también de menos.

Madoc es otro personaje que ha logrado hacerse un hueco y que creo que ha tenido un papel mucho más relevante que en los otros dos libros y que nos ha permitido conocerle mucho mejor.


Quiero nombrar también a Heather porque aunque no tiene mucho protagonismo me parece un personaje súper dulce y junto a Oak ayudan a disminuir la tensión muchas veces. 

Tenía miedo de que este libro no cerrase la trilogía como se merece, sobre todo teniendo en cuenta un par de profecías que me hacían preocuparme por algunos personajes; pero al final ha conseguido superar mis expectativas y estoy muy contenta con el final que Holly Black le ha dado a esta historia. No le han faltado plot twist pero tampoco desenlaces de tramas que se veían venir y que estaba deseando que sucedieran. 

Últimamente me he llevado muchas decepciones con muchos finales y para mí ha sido un alivio ver que a pesar de todo, The Queen of Nothing da un final muy satisfactorio. 


Quiero comprarme en cuanto pueda el pack especial de la trilogía completa porque estos libros merecen la pena tenerlos también en físico y son una auténtica delicia si disfrutas de las historias de faes tanto como yo.

En conclusión, The Queen of Nothing pone las cartas sobre la mesa y resuelve todos los conflictos que se han ido planteando a lo largo de la trilogía. Podemos ver el amplio desarrrollo que han sufrido los personajes y también encajar por fin todas las piezas del puzzle. Un final tremendamente satisfactorio que me ha dejado con ganas de volver a Elfhame.


5/5